Banco Bolivariano inauguró una oficina de representación el 1 de noviembre. En mayo lo hizo el Guayaquil y, en octubre, el Pichincha. No pueden gestionar operaciones bancarias, sólo prestar información. A por los inmigrantes. La etapa de expansión de las entidades financieras ecuatorianas pasa por España. En apenas cinco meses, los bancos Guayaquil, Pichincha y Bolivariano han inaugurado oficinas de representación en Madrid en un intento por arañar cuota de mercado entre los inmigrantes que envían remesas para satisfacer necesidades básicas de sus familiares (900 millones de euros entre enero y agosto), pero que también encuentran en Ecuador posibilidades de inversión inmobiliaria. La batalla no ha hecho más que comenzar, aunque las restricciones impuestas por la normativa del Banco de España les impide desarrollar operaciones de crédito, captaciones de depósitos, intermediación financiera o prestar otro tipo de servicios bancarios. Son meros entes de enlace entre el cliente y sus matrices, brindan información sobre los servicios que ofertan y, al parecer, han decidido poner el acento en la gestión de créditos hipotecarios.
